Tuesday, July 22, 2008

El coronel, el brigada y la inflación

Tantas cosas para contar, y ¡tan poco tiempo...! Sí, esta cantinela comienza a ser algo habitual, ya lo sé, pero no por mucho trabajar buena sombra te cobija, ¿o no? Lo cierto es que volví volando (i. e., en AVE) a Barcelona y me encontré una semanita muy muy interesante.

Para empezar tenía que preparar el aterrizaje de mi hermano y mi cuñada, que como ya dije venían a ver al Boss en directo en el Nou Camp. Llegaban el viernes. Además iba a aprovechar su visita (como diría Pablo con terminología MBA, me iba a apalancar en su visita) para conseguir el acceso a la piscina de la residencia donde iban a pernoctar. Me explico. Se trata de una residencia militar, donde ya se alojó mi padre cuando subió hace unas semanas, y que dispone de una señora piscina, y que me pilla a tiro de piedra. Resulta que da igual que mi papá sea general, el hecho es que para conseguir colarme de manera habitual en el susodicho complejo piscinoide tenía que ser a través de un amigo de mi hermano que es íntimo del coronel que regenta la también susodicha residencia. En fin, todo muy castrense. ¡Y tanto! Ya me advirtieron: el coronel te dirá que es imposible, luego te pondrá muchas pegas y finalmente que sí. Con lo que no contaba nadie era con el recepcionista de la residencia, que me lo puso bastante difícil para localizar al coronel. Pese a que puso todo de su parte para que no lo consiguiera, de la mano de mi hermano y de su colega conocí finalmente a Su Excelencia, y todo transcurrió como se preveía, excepto el final: dijo que sí, pero que tenía que darme la autorización final, algo así como un salvoconducto, el brigada. Pero esto sólo era el principio.

Otra vez manos a la obra a geolocalizar, esta vez al brigada, gestión que dejé ya para esta semana (para ayer, concretamente). Esta vez sin mi hermano, que ya había vuelto a Madrid, acudí de nuevo al lugar de los hechos en busca del brigada perdido, y he aquí que al entrar al recinto veo de refilón al colega de mi hermano, al coronel y a otros sujetos tomando un cafecito en el porche (¡con la calda que caía!). Tierra trágame... yo sólo quería al brigada, y aquí va a estar todo el Stratego juntito, y yo el Espía (quien pueda entender, pues eso). Como era de suponer, entre los otros sujetos a la mesa se encontraba también el brigada, con lo que había que molestar de todas todas. Eso sí, para molestar nada mejor que pedírselo al recepcionista para que lo haga él por mí, jejeje, que la venganza se sirve fresca. Venga chato, que vas a quedar que te cangas interrumpiendo de mi parte... Nada, que hace salir al brigada y ¿qué me dice este señor? Que es imposible, que no puede ser, que él no puede hacerse responsable de lo que me pase en la piscina (¿habrá una base naval debajo?, ¿será una piscina minada?, o... ¿desarrollarán naumaquias con fuego real?), que tiene que ser el coronel el que me autorice y firme. Y se va... a la cafetería. Voy a ver al coronel, que seguía en el porche. El coronel sonríe paternalmente (este brigadaaaaaa) y me devuelve al brigada, con un revés de volea perfecto; localizo de nuevo al brigada que, con un passing shot antológico, me envía otra vez al coronel... El amigo de mi hermano no lo flipa tanto como yo, porque les debe conocer bien. En fin, que después de esta gestión quiero un certificado de que yo sí he hecho la mili...

Hoy he vuelto a estar por allí, pero el brigada no podía recibirme. Ya veremos en qué acaba todo. Estoy por ir con la foto de mi Primera Comunión, vestido de marinerito, a ver si cuela...

A todo esto, el sábado estuve en el IESE de cicerone de mi hermano y mi cuñada, y les gustó muchísimo, especialmente el North Campus. Y es que es realmente un edificio impresionante. En la azotea, como es de rigor, nos hicimos una foto con la vista de Barcelona detrás.

Luego nos fuimos al puerto, a comer al Real Club Náutico de Barcelona, que resultó ser un lugar sumamente agradable. Y luego les dejé, que tuvieran tiempo de ponerse los modelitos de teenager para el concierto...

Pero es que esta semana también hemos celebrado el tercer LOW (es decir, la comida de los miércoles). No fuimos legión, pero sí unos cuantos, si bien los ISDINes tuvieron que marcharse prontito. Así que cuando se nos ocurrió hacernos una foto, ya sólo estábamos cuatro: Pablo, Claudia, Carlos y yo:Y esto no es todo. Lo bueno de tener una cámara en el móvil es que le permite a uno hacer fotos de las cosas más insospechadas, repentinas y absurdas que se pueda imaginar. Y como casi todo lo que me ocurre es insospechado, repentino y absurdo, pues acabo haciendo bastantes fotos a lo largo del día. Pero esta es buena. Viene mi amigo Tocayo (se llama Gonzalo, como yo, Gonzalo Tocayo) y me dice que le han regalado una camiseta al comprar un cartón de Pall Mall. Hasta aquí todo muy normal: ¿que nos persiguen a los fumadores? Pues nos regalan cositas... Pero es que la camiseta de marrás sí que era absurda. ¿A quién se le ocurre hacer una camiseta con una manga corta y otra larga? Pues a Pall Mall. No sé, quizá sea para los lanzadores de béisbol, o para mancos... no sé. Pero me pareció digno de foto: Y, por último (por ahora) ayer una representación del C-4 quedó para tomar-unas-cervezas-cenar-bravas-o-algo. Y ahí estuvimos. Pablo, puntualísimo, es el protagonista de la única (sí, como lo oyes, única) foto que hice, en la cual aparece a punto de ser atropellado -menuda empanada mental traía- por un ciclista:Como siempre, la conversación fue de altísimo nivel intelectual. ¿Conclusiones? Varias:
  • lo mejor es un currículum en blanco, para que quede claro que NO eres un friqui (si yo mismo fuese un friqui hubiera puesto freaky): nombre, apellidos, y si tienes o no carné de conducir (bueno, esto último quizá ya sea síntoma de friquismo). Mucho ojo, muchachos, esto está plagado de friquis...
  • sobre lo anterior, es conveniente que el currículum -en blanco- muestre que eres un tío trabajador (¿sofisma? Nooooooo, somos capaces de esto y mucho más en el C-4).
  • ¿cómo serán las medias de Ingrid en Dubai? En este apartado las tesis, hipótesis, antítesis y síntesis fueron tantas que es imposible resumirlas.
  • la gente que está metida en muchos fregaos (entiéndase gestiones, trabajos, asociaciones, etc.) únicamente demuestran el mucho tiempo libre que tienen. Por lo demás eso no sirve de nada.
  • Con la actual crisis, ¿nos contratará alguien al acabar el MBA? Estuvimos analizando diferentes soluciones, que no descartaban entregarse de lleno a diferentes gestiones, trabajos, asociaciones, etc (¿sofisma? Nooooooo, etc., etc., etc.).
Y, por supuesto, todo tipo de chismorreos varios, que si no esto no sería el C-4. Pero la bomba vino al final, cuando la conversación se puso realmente seria, es decir, cuando salió el tema del que nadie quiere hablar, el nombre-que-no-debe-ser-nombrado: la inflación. El comentario lo hizo Aurelia Francisca (no es un pseudónimo... ella misma dice que le gusta que le llamen con distintos nombres... ¡pues toma nombre!). Y es que dice haber percibido por fin síntomas de inflación. Sí, señoras y señores, impresionante: estamos en un 5%, pero ella lo detecta ahora. Pero bueno, más vale tarde que no entran moscas; si sólo fuera esto... Pero lo realmente increíble, lo que supera lo insuperable, el hecho sobre todo hecho... es que, siempre según Aurelia Francisca, donde su fino olfato economista advierte un ligero pespunte de la inflación es, ni más ni menos... ¡cuando compra helados en La Sirena!

¡Campaaaaaaaaaana y se acabó!

Saturday, July 19, 2008

IESE MBA 2009 - 1st academic year is behind us!

¡Qué bien! Por fin un resumen fotográfico del año. Como siempre pasa con estas cosas, uno echa en falta un montón de fotos... pero desde luego sirve para hacerse una idea de lo que es un año en el IESE, sobre todo en su vertiente menos académica, jejejeje.



Y me voy corriendo, que han subido por fin Diego y Raquel (mi hermano y mi cuñada) a Barcelona, a ver al Boss (toca esta noche en Barna) y, de paso, a saludarme, jejeje (y en ese orden, como está mandado, of course... :-)

Sunday, July 13, 2008

Finde en los madriles

He aprovechado que se acercaba una tormenta gigante a Barcelona para poner pies en polvorosa y pasar unos días en la Villa que da Corte, y estar con los papis, sobre todo. Pero también he podido saludar a algunos de los IESEs que están de internship en Madrid. Aquí con Santi y Alberto, que nos fuimos a tomar algo el viernes:
Bueno, y esta semana el trabajo ha mejorado muchísimo. Ha estado genial, la verdad. Ya contaré...

(He editado y modificado la foto -22/07/2008-, porque la cara de Santi había que camuflarla de alguna manera, jejeje...:-)

Saturday, July 5, 2008

El mundo del venture capital

... y esto estaba avisado que llegaría, ¿o no? Para escribir esto me he refugiado en mi sótano-anti-bombardeos-nucleares, o lo que viene siendo aquí en Barcelona cualquier habitación con aire acondicionado. He introducido en mis orejuelas sendos pinganillos conductores del sonido, o cascos, y antes de abrir el blog he pinchado iTunes. Qué previsible todo, ¿verdad? Si es que no hay nada especial por aquí. Si acaso el grupo que he elegido en esta ocasión, y no por nada sino por la caspa que destila: A-ha. Sí, no es una interjección, no; es el nombre de un grupo. Como cuando uno queda con alguien por teléfono... "sí... sí, aha, sí... sí, ahí mismo, aha, perfecto, nos vemos", pues ese mismo es el nombre de este simpático grupo noruego... pero, no sé, hoy me ha dado por ahí. Luego cambiamos. ¿Qué te deje una canción suya? Qué pesadito, ¿eh? Venga, te dejo la que estoy escuchando justo ahora, y así si quieres la escuchas mientras lees este tochete.



Nada, pues seguimos. Ya te has situado bastante. El asuntillo que nos trae entre manos es que ya llevo tres semanillas en esto del capital riesgo, y así contaba un poco mis impresiones. Realmente debe reconocer que respecto al trabajo real todavía no tengo mucho que contar: no olvidemos que no dejo de ser un becario, y además durante las dos primeras semanas en la oficina han estado bastante liados, lo cual ha implicado como es lógico que no se han podido ocupar mucho de mí. Esta última semana, sin embargo, he comenzado a participar un pelín más del trabajo del resto.

Así, por ejemplo, el jueves estuve presente durante una reunión con los promotores de uno de los proyectos que se han presentado al fondo en busca de financiación. La voz cantante, por parte del fondo, la llevaba uno de los directores asociados del mismo, Fèlix, que como ingeniero (industrial) tiene un perfil parecido al mío, aunque él con una amplísima experiencia. Fue muy interesante, y aprendí un montón. En este caso los emprendedores no debían estar muy bien asesorados (acudían con un experto -en teoría- en levantar fondos, pero...), ya que no se les veía muy familiarizados con el funcionamiento del venture capital, y tampoco debían saber muy bien a quién acudían, ya que ellos pensaban que para nosotros 1 millón de euros es una futesa, cuando en realidad es la operación media. Nuestro director trató de explicarles que quizá lo que se adecuara a su proyecto era otro tipo de financiación, y les explicó los motivos, lo cual no sentó muy bien a uno de los emprendores, un auténtico self-made-man...
... y con esa cara permaneció el resto de la reunión. Si yo no pensaba abrir el pico para no pifiarla, visto lo visto me reafirmé en mi posición, a ver si además de con una cagada me iba con un piño en la boca. Finalmente lo lidiamos bastante decentemente, quedando ellos en reenviar su business plan más completo, que bastante falta les hacía, y así concluyó el meeting. Para mí, ciertamente, muy instructivo.

Además tengo entre manos también un análisis de una de las empresas que ha pedido financiación, un deal que se dice aquí. Se trata de un negocio relacionado de alguna manera con el mundo hotelero, con lo cual para mí es casi todo nuevo, y eso que gano: todo es aprender.

Asimismo han caído en mis manos trabajillos menores, más becariales, pero que me ayudan a familiarizarme con el funcionamiento de un fondo. Así, por ejemplo, tenía que preparar unas plantillas para añadir al software de gestión del fondo. Las plantillas no tenían más, pero quieras o no este software es uno de los típicos que debe utilizar cualquier fondo por ahí, y es bueno pegarse aunque sólo sea un poco con él... aunque todo apunta a que me voy a hacer íntimo, jejeje.

En cuanto a la oficina en sí, la verdad es que el ambiente es francamente distinto al que me he encontrado en cualquiera de mis anteriores trabajos. La gente dedica mucho más tiempo a trabajar, y mucho menos a comentar la jugada. Bueno, la verdad es que conmigo no la comentan en absoluto, jejeje, lo cual reconozco que es uno de los más terribles fracasos que he cosechado en mi vida profesional, social, deportiva, ascensional, emocional y paquidérmica: tres semanas y todavía seguimos así, como empezando. La parte positiva es esa, que se trabaja mucho y bien. Lo negativo, si se puede llamar así, al menos desde mi punto de vista, es que hay muy muy poquita vida social, jajaja, y eso yo lo hecho de menos como el agua para respirar. Espero que, aunque sólo sea un poquirritín, consiga cambiar este aspecto, ya que... bueno, los que me conocéis no hace falta que os explique: es como estar en un jardín sin guindas. Aunque también reconozco que me viene fenomenal un poco de mano dura en este sentido, ya que ya somos mayorcitos, aunque a la vez espero que, como dice el refrán, Dios aprieta pero no al que madruga, con lo que ya veremos...

De todos modos, me he puesto en manos del psicólogo de la Selección Ejpañola, con lo cual todo es posible: ¡PODIMOS!

Sunday, June 29, 2008

Subida al Montseny y los petardos de S. Juan

Lo bueno de estar ya trabajando es que el fin de semana lo puedo dedicar a cosas distintas de quedarme estudiando. Así, por ejemplo, a ver partidos de la Eurocopa (especialmente el que nos espera esta noche, ¿eh?). Pero también a que me dé un poco el aire y el sol de Barcelona, que tanto he echado de menos durante estos meses, si bien es cierto que en lo que se refiere el sol rápidamente comienzo a echarlo de más... porque si aquí es igual de despiadado que en muchos otros sitios, la humedad lo hace más difícil de soportar. Pero bien, nos arreglamos. y desde luego eso no me está impidiendo hacer alguna que otra salida, como la que os cuento aquí: la subida al macizo del Montseny (o macicillo, porque tampoco es que sea el Himalaya, aunque es mol macu, es decir, very nice).

Voy a dejaros un par de fotos, que para una vez que las hago decentes, creo que merece la pena subirlas aquí. En esta primera, que es la que más me gusta, no salgo yo, porque la hice yo. Véis, sin embargo, a Ricardo y a JaviQui ya en pleno descenso.
Realmente el lugar era precioso, si bien la zona alta del pico que subimos, el Turó de l'Home, está lógicamente un pelín más pelado. Pero en seguida te internas en un hayedo impresionante, que aparte de ser un lugar muy muy bonito y agradable, nos resguardaba bastante del sol. Y de ahí, la segunda de las fotos, con idénticos protagonistas (es que la única en la que salgo yo nos la hicieron unos mendas que pasaban por allí, y salió de pena).
También aproveché otro finde para visitar el chalecito de los padres de un amigo. Está situado en la zona del Maresme, que disfruta del fantástico microclima del que ya hablé en otra ocasión (creo, aunque las neuronas me patinan a menudo). La urbanización tenía un nombre elegido más bien con escasa imaginación: Supermaresme, pero la verdad estaba mol bé montada, con unas casitas la mar de majas. La vista que disfrutábamos desde la piscina era es-pec-ta-cu-lar. Aquí os la dejo.
Y tras todos estos aperitivillos llegó la famosa noche de S. Juan. Aquí en Cataluña esta noche no es una noche normal, si no que es la bomba, nunca mejor dicho. Es la típica noche en la que las abuelas le mangan los petardos a los nietos porque los quieren tirar ellas: aco...lucinante, de verdad. Aquí tiraban petardos hasta los Tedax... durante toooooooda la p. noche. Bueno, no sólo petardos: lo que de verdad les flipa es hacer hogueras, y especialmente en la playa. Nuestra prudencia nos llevó a alejarnos un poco de Barcelona, y así acepté la invitación de Joan para celebrarlo en el chalet de sus padres, en Matadepera. Una vez más, la vista desde el jardín no tenía desperdicio: toda la zona del Vallès, muy muy bonito.
Pero ni siquiera aquí nos pusimos a salvo del afán petardero, jejeje. Además fue gracioso porque, después de la barbacoa, montamos un cine de verano junto a la piscina para ver a nuestro españolísimo Bardem en No Country For Old Man. Pues bien, como en todo el pueblo y por supuesto en las casas vecinas la gente no dejaba de tirar petardos y lanzar cohetes, la verdad es que los tiros de la peli resultaron mucho más realistas. Bien Bardem, pero el film no terminó de gustarme: buena fotografía, pero demasiado largo y un guión sin gancho, en mi humilde opinión. Quizá haya que verla por segunda vez...

A ver, todo esto prueba que estoy consiguiendo desconectar, ¿no? Por otro lado, tengo que contar todas mis nuevas aventuras con mis amiguitos del capital riesgo (que bastante han arriesgado conmigo). A ver si me pongo en breve y os narro algo, que ya va siendo ahora.

Saturday, June 21, 2008

Comienza mi vida en el venture capital

Y como no podía ser de otra manera, comienza de forma levemente chusca... ¡qué le vamos a hacer! Bueno, mejor antes de contaros mi primera intervención gloriosa, os digo dónde estoy y qué hago, ¿no?

Finalmente decidí enrolarme en un pequeño fondo barcelonés de capital riesgo, HighGrowth Partners. Está situado en la calle Tuset, casi enfrente del Sutton (esto servirá de referencia para muchos...). Esta es una pequeña calle justo antes de Balmes, repleta de oficinas y de negocios... la verdad cargada de vida, y de ruido. Hay aparcamiento para unas dos millones de motos, y aun así siempre falta sitio. Ya me he enterado, por cierto, que existe vida del IESE en esta calle, aparte de mí mismo conmigo mismo: así, en la esquina con Diagonal están las cuadras de ISDIN, donde unos cuantos IESEianos bregan diariamente para sacar adelante el producto Nutracel después de su triunfo en el Capstone. Por tanto hemos decidido fundar los LOWs, que se pueden traducir como Lunch Of the Week, o también como Lunch On Wednesdays, con ánimo de juntarnos todas las semanas. No solo los habitantes de Tuset, claro, sino todos los barceloneses que se encuentren a menos de una hora a caballo (los de L'Illa, por ejemplo, los de Paseo de Gracia, y muchos etcéteras).

Pues bien, en esa calle tan cargadita de actividad están las oficinas de HighGrowth. El edificio está bien, moderno pero sin exagerar, repleto de pequeños despachos y buffetes. Esta es la placa de la oficina:
Aquí aterricé yo el pasado lunes. Ya había estado varias veces antes para entrevistarme con el Consejero Delegado del fondo, con lo cual conocía bien el camino, la oficina, etc. ¡Pero esta vez venía para quedarme! Cuando entré me lleve la agradable sorpresa de que ya lo tenía todo preparado: una mesa, un ordenador con mi usuario y mi password, una cuenta de correo corporativa... ¡Y yo que pensé que todo el primer día estaría dedicado a este tipo de gestiones! Pero no, todo estaba perfectamente pensado. Incluso cuando entré en mi cuenta en el ordenador me encontré ya mapeados los accesos a los diferentes recursos del servidor... ¡todo listo! Además tenía un teléfono, y apuntados en un post-it los nombres de las diferentes personas de la oficina asociadas a su correspondiente extensión. Aquí empezaron mis problemas, y es que tenía 2/3 de mis tres neuronas anonadadas con tanta novedad... y la tercera no carbura como debiera...

Me fijé en la lista de extensiones: Montse, Ferrán, Mercè,... Pero, ¿cuál era la mía? Más aún, la persona que me había preparado la lista había añadido gentilmente su extensión, citándose a sí misma como "-yo-" junto a su número. ¿Quién era "-yo-"? Ya me habían presentado a todo el ecosistema, y todos aparecían con su nombre en la lista, con lo cual no entendía quién sería ese misterioso "-yo-"... ¿sería el informático? ¿la secretaria? No, la secretaria no podía ser porque aparecía citada nominalmente al principio de la lista. ¿Entonces? Ya se ve que además de ser un ser sumamente amable y atento (me lo había dejado todo fenomenalmente preparado), "-yo-" era también sumamente discreto. ¿Qué le hubiera costado poner su nombre igual que el de todos los demás?

Sí, ya sé que ahora este enigma parece de fácil solución, pero entones no lograba darle respuesta. Adopté posición de "Pensador" de Roden... y me puse a darle vueltas a tan misteriosa cuestión: la neurona libre calentaba motores...
¿Quién sería "-yo-"? ¿Por qué no me daba su verdadero nombre? ¿Qué se ocultaba detrás de ese afán por ocultarse? Vamos a ver... vayamos paso a paso, que para eso estoy haciendo un prestigiosísimo MBA... analicemos lo que sé hasta ahora:
  1. En el post-it veo ocho extensiones. Esto es algo que no admite duda, ya que lo estoy viendo empíricamente con mis propios ojuelos. Ocho es ocho, 5+3, 4*2, 2^3,... pero siempre y únicamente 8. Ok, esto está consolidado.
  2. Somos siete (seis y yo) en la oficina, y ya me los han presentado a todos. Hagamos un checklist de las personas, para que no se me escape nadie: Montse, Ferrán, Fèlix, Lali, Mercé y Jaume. Bien, ¿son seis? Uno, dos, tres... ; espera, otra vez: uno, dos,... seis, ok, sí. Esto también es empírico total.
  3. Comprobemos: ¿están los seis en la lista? Sí, parecen estar todos. Otro dato cierto 100%, no admite duda irracionable ninguna, creo.
  4. Además, uno de los números de la lista se refiere a la sala de reuniones (citada sencillamente como SALA en el post-it). ¿O será que alguien se llama Sala? No puede ser, no me lo han presentado, y además me han dicho que SOMOS 6, ¡leñe! No, la sala debe referirse a la sala de reuniones por... narices. Ok, pero ¡ojo! esto ya no es enteramente experienciable por mí mismo, sino que deja margen a una duda razonable. ¿Que hacer? ¿Otra checklist? Piensa Gonzalete, ¿qué te han enseñado en el MBA? Tío, eres un masterman... ¿qué hay que hacer en estos casos? Ya está, busquemos una prueba, preguntémosle al mercado... ¿qué tal llamando a esa extensión y viendo si suena o no en la sala? No es mala idea, pero hay un problema: ¿que pasa si, después de treinta minutos parado meditando, me ven jugando a llamar a las extensiones? No creo que les guste. ¿Y si Sala resulta ser el superConsejero Delegado y Presidente Mundial, que nadie me ha presentado? Nada, llego yo, el p. becario, le llamo y le digo ¿es eso la sala? No, no le va a gustar. En fin, dejaremos la sala como hipótesis no demostrable pero altamente probable. Por ahora es suficiente para nuestro análisis.
Bien, bien, bien: mi análisis me ha llevado cuatro pasos hasta ahora: tres de ellos rebosantes de seguridad experienciable, y el cuarto cercanérrimo a la misma. No voy mal. Voy a conseguir solucionarlo sin recurrir a la prueba sensible de llamar a la extensión "-yo-", ya lo verás... Entonces, hagamos un executive summary de lo que llevamos hasta ahora; siempre es superútil hacer uno de esos, ¿no? Veamos:
  • tenemos: una lista con ocho números, que se corresponden con seis personas que ya conozco, y la extensión de una sala (presumiblemente). Total, siete extensiones cubiertas (87.5% de éxito).
  • me falta: conocer mi propia extensión, y saber quién es la persona propietaria de la extensión calificada como "-yo-".
Creo que ahora ha llegado ya el momento de enseñaros una fotografía del post-it de marrás, para que podáis ir de mi mano en mi proceso deductivo. Visto el ulterior resultado de este proceso, decidí sacar una foto del mismo, para que quedase testimonio. Aquí va:
Sí, ahora os reís, ¿eh, pillines? Pero es que os he dado un montón de pistas... allí, yo conmigo mismo alone, con sólo una neurona libre... no era tan fácil. El hecho, de hecho, es que por muchas vueltas que le daba no conseguía darle solución: repasé los checklists, los DAFOs, los grafos, los grajos... y nada: no llegué a nada. ¿Quién sería "-yo-"? ¿Qué extensión tendría yo?

Me rendí, no tenía solución. Tras media hora de intenso debate intelectual, no lo había conseguido. ¿Que estarán pensando que estoy haciendo? Entonces, llamé al analista, a Jaume, y le mostre el post-it: oye Jaume, ¿a tí se te ocurre quién puede ser este tal "-yo-"?

Sunday, June 15, 2008

Sefiní (o sea, the end)

Ojo, algunas instantáneas de final de curso... Se nota que es después del último examen, ¿no? Caras de alegría..., bueno, incluso señales de triunfo:Aquí me hice una foto justo antes de empezar el último examen, y más fotos de alegría...
Y aquí, entre las fotos de alegría, alboroto, otro perrito piloto, no puedo dejar de hacer notar una curiosa tradición de mis compis del Extremo Oriente: darle leñazos a un melón, con los ojos vendados, cuando acaban uncurso. Si no os lo creéis, ahí tenéis el testimonio gráfico, la prueba fehaciente:
Bueno, y quedamos a la espera de empezar nuestro trabajillo de verano: venture capital, señores...